Introducción Los mercados de futuros y opciones han cobrado en los últimos años una importancia creciente en el mundo de las finanzas ya que no sólo son alternativas de inversión sino que también permiten a las empresas cubrir riesgos por la variación de precios de los productos o monedas con que operan. Los futuros y las opciones forman parte de lo que se ha dado en llamar "productos derivados" por cuanto su precio se basa en la evolución del precio de otro activo llamado "activo subyacente". Consisten en contratos estandarizados por los mercados en que se negocian. Estos contratos son acuerdos tácitos, es decir, que no existen en papel siendo el mercado el que determina las especificaciones del acuerdo que asumen las partes. Los derivados fueron concebidos con el fin de reducir el riesgo de las variaciones de precios en el mercado de contado, en un principio de commodities y luego se extendió a otros activos, pudiendo hoy realizarse sobre títulos valores, monedas y tasas de interés, entre otros. Quienes utilizan los derivados para reducir el riesgo asociado al movimiento de precios de activos de su actividad principal se denominan coberturistas o hedgers. No obstante, debido a que los precios de estos instrumentos dependen de otra especie (el activo subyacente), son extremadamente volátiles. Ésto dio lugar a la aparición de otro grupo de participantes en el mercado de derivados, los especuladores, que tentados por los potenciales beneficios, realizan operaciones con el fin de obtener ganancias en el corto plazo. Los especuladores están dispuestos a asumir el riesgo que los hedgers quieren eliminar y por lo tanto proporcionan la liquidez necesaria para que aquellos puedan vender y/o comprar grandes volúmenes con facilidad y al mismo tiempo ayudan a la formación de precios. Hay que tener en cuenta que más allá de que las potenciales ganancias pueden ser mucho mayores en comparación con otros instrumentos financieros, el riesgo de invertir en derivados sólo con fines de especulación es muy grande, y si no se tiene la experiencia y el conocimiento adecuados sobre su funcionamiento, las posibilidades de perder dinero son más que ciertas. Los futuros son acuerdos para comprar o vender un activo en una fecha futura a un precio determinado hoy. La función básica de los futuros es la cobertura de riesgo producido por variaciones en los precios de los productos sobre los que se contrata. Los mercados de futuros cumplen dos funciones básicas:
Para poder entender cómo es el funcionamiento de los futuros deben tenerse en cuenta dos aspectos claves, que son definidos por el mercado en que se negocien los mismos: las especificaciones de los contratos y los requerimientos de garantías. 1 - Especificaciones de los contratos de futuro. Para el contrato de dólar futuro que se negocia en Rofex (Rosario Future Exchange) son las siguientes:
2 - El requerimiento de Garantías Los mercados han instaurado un sistema de depósito de garantías con el fin de eliminar el riesgo de crédito de la contraparte. Clases de garantías:
Esta garantía se constituye en pesos quedando depositada en el mercado en que se opere y se devuelve al finalizar el contrato. El monto de la misma se establece por contrato de futuro siendo un porcentaje de la posición a cubrir y surge del análisis de escenarios efectuados por dicho mercado. Margen de mantenimiento para ajuste diario al mercado (marking to market): El agente o sociedad de bolsa requerirá al inversor un monto adicional a la garantía inicial ya que el mercado en que se opere el futuro, ajustará diariamente la posición en función a la evolución de la cotización de los contratos negociados. Diariamente los mercados de futuros determinan un precio de ajuste, requiriendo para el primer día a la parte perdedora el depósito de la diferencia entre dicho valor y el establecido en el contrato asumido; y para los siguientes la diferencia con respecto al precio de ajuste del día anterior. Dicho monto es acreditado a la parte ganadora. Así es como diariamente, se ajusta el valor de la posición asumida al nuevo precio del futuro. Ejemplo: Si un inversor debe cancelar una deuda en dólares a un determinado plazo, puede cubrir el riesgo cambiario adquiriendo contratos de futuro de dólar. Si al plazo que debe hacer frente a su deuda, el dólar futuro cotizara a $3,03 y el monto a cancelar es de U$S 10.000.-, la posición a asumir sería de $30.300.- (10.000 x 3,03). Si el mercado en que opera requiere un 20% de garantía, entonces deberá depositar $6.060, que se devolverá al finalizar el contrato. Si al día siguiente el mercado determina un precio de ajuste de $3,05, depositará en la cuenta del inversor la diferencia por el aumento de precio por la cantidad de dólares futuros comprados: 10.000 x (3,05 - 3,03) = $200.- Supongamos la siguiente evolución de precios de ajustes en función a los cierres diarios de cotización de los contratos de futuro adquiridos: 3,10; 3,05; 3,00; 3,15;....3,50; el movimiento de garantías sería el siguiente:
Los futuros sobre activos financieros, en general, liquidan por diferencia, es decir que no se produce a su vencimiento la entrega del activo en cuestión, sino que se liquidan los pesos en que excede o supera el valor al vencimiento respecto al pactado en el contrato. ¿Cómo opera en este caso la cobertura? En este ejemplo, con la operatoria de futuros se había fijado un tipo de cambio a $3,03, como en el ejemplo el dólar al vencimiento se ubicó por encima de dicho valor, se recibirá por la cobertura tomada $4.700.-. Es decir, al vencimiento se pagará por los dólares el tipo de cambio que se fijó al tomar la cobertura, recibiendo del mercado la diferencia con el precio que tenga dicha moneda a esa fecha. El inversor no está obligado a esperar hasta el vencimiento del contrato, sino que puede cancelar su posición, realizando la operación opuesta. El resultado final en este caso estará determinado por la diferencia entre el precio de adquisición y de venta de los respectivos contratos. Si un inversor prevé que el dólar se apreciará en alza en los próximos 5 meses frente al peso y desea obtener un beneficio especulativo, podría plantear las siguientes estrategias alternativas:
Dinero disponible: $30.000. - Siguiendo la opción A el inversor compraría dólares y los colocaría en una cuenta remunerada. Suponiendo un tipo de cambio de $3 por cada dólar y una tasa del 1% anual. Si la colocación se realizara a un año, se obtendría el siguiente rendimiento: 30.000 / 3 x 1% = U$S 100.- Si a la fecha de cobro el tipo de cambio fuera de $3,50 por dólar, el rendimiento final en pesos de la inversión sería el siguiente: U$S 100 x 3,50 = $350.- $350 / $30.000 = 1,17% (U$S 10.000 x 3,50) - $30.000 = $5.000.- $5.000/$30.000 = 16,67% En síntesis en esta alternativa el inversor tendría una ganancia final de: $5.350 /$30.000 = 17,83% Si en cambio el inversor hubiera optado por la alternativa B y colocado todo su dinero en futuros de dólar, y suponiendo que el futuro de dólar a un año cotizaba en ese momento a 3,03 y que la garantía requerida para adquirir los contratos fuera del 20% de la posición a asumir, el resultado que obtendría sería el siguiente: Posición en futuros que se podría adquirir dejando todo el dinero como garantía: 30.000 / (3.03 * 20%) = U$S 49.505.- Al llegar el vencimiento del contrato, tendríamos 49.505 dólares, y si como se supuso para el caso A, el tipo de cambio a dicha fecha fuera $3,50 por dólar, entonces el resultado sería el siguiente: 49.505 x ( 3,50 - 3,03 ) = $23.267. - 23.267 / 30.000.- = 77,56% Como puede apreciarse, el rendimiento de la alternativa B es muy superior al conseguido con la alternativa A, por el apalancamiento logrado. Pero debe tenerse en cuenta que si el tipo de cambio hubiera variado en el sentido contrario al del ejemplo, las pérdidas también serían mucho mayores. El arbitraje supone la obtención de un beneficio libre de riesgo por medio de transacciones en dos o más mercados e incluso entre mercados de contado y futuros. Un ejemplo de esto último puede darse si un inversor que posee dólares, los vende al precio de mercado, realizando luego una colocación en pesos para aprovechar las mayores tasas ofrecidas para dicha moneda y a su vez compra contratos de futuros de dólar para cubrir la posición de los dólares que vende; obteniendo con esto mayor beneficio que el obtendría al realizar una colocación de sus dólares. Las opciones al igual que los futuros pueden ser utilizadas para realizar coberturas o como un instrumento de inversión. Estos instrumentos, tienen gran liquidez, existiendo en el Mercado de Valores de Buenos Aires la posibilidad de operar con opciones sobre las acciones con mayor volumen de negociación, y si bien, su utilización es altamente especulativa, pueden ser empleadas como estrategias de cobertura de carteras. La gran ventaja que presentan las opciones es que realizando una escasa inversión, pueden obtenerse rentabilidades muy elevadas, logrando un gran efecto de apalancamiento. Una opción es un contrato en el cual una de las partes, el comprador o titular, adquiere el derecho (no la obligación) a comprar o vender un activo subyacente a un precio determinado, en o hasta una fecha futura concreta a un precio fijo establecido, pagando por ello una suma determinada de dinero llamada prima; y la otra parte, el vendedor o lanzador, a cambio del cobro de dicha prima, asume la obligación de vender o comprar si le es asignado un ejercicio. Para comprender el funcionamiento de las opciones es necesario precisar los siguientes conceptos:
Al igual que vimos en los futuros, el inversor en opciones puede desarmar su posición en cualquier momento, con sólo realizar la operación inversa. De esta manera, un comprador de una opción Call puede venderla en cualquier momento, al valor de mercado y cerrar así su operación, registrando ganancias o pérdidas, no siendo necesario mantener abierta una posición hasta el vencimiento. En el mismo sentido, el vendedor de una opción puede recomprarla en cualquier momento, registrando ganancias o pérdidas. Para negociarse las opciones se identifican con un código alfanumérico que contiene la denominación del activo subyacente, la condición de compra o venta de la opción, el precio de ejercicio y la fecha de vencimiento. Veamos un ejemplo: ACIC6.10AG
En este ejemplo el comprador de un Call tiene varias posibilidades: la de comprar una opción con vencimiento en Febrero y precio de ejercicio de $5.00 o $5.20 o, también, la de comprar el vencimiento de Abril a los mismos precios de ejercicio. El comprador del Call pagará una prima de $38.- por 1 lote (que en la mayoría de los casos están compuesto por 100 acciones), al vendedor de la opción, para contar con el derecho de comprar 100 acciones de ABC, hasta el tercer viernes de febrero, a $5.- cada una. El vendedor de la opción percibirá la prima y se comprometerá a venderle al comprador de Call las 100 acciones de ABC, a $5.-, si así se le solicitara. El comprador del Call ejercerá su derecho a comprar las 100 acciones de la empresa ABC siempre que el precio de la dicha acción cotice por encima del precio de ejercicio. En el caso contrario, el comprador del Call no ejercerá su derecho. En los gráficos siguientes, se aprecia la posición del comprador y la del vendedor del Call. En el eje de las abscisas se representan los posibles precios de la acción ABC, y en el eje de las ordenadas, las pérdidas o ganancias que resulten, al día del vencimiento de la opción. El comprador del Call ejercerá su derecho, siempre que la acción cotice por encima de $5.-, y tendrá ganancias si el precio de la acción supera $5,38. El punto de equilibrio estará en $5,38, porque con este precio de la acción el comprador del Call recupera la prima que pagó al vendedor. Para valores inferiores a $5.00, el comprador no ejercerá el derecho y registrará una pérdida igual a la prima pagada. Por consiguiente, el comprador de una opción Call puede tener ganancias ilimitadas o pérdidas limitadas al importe de la prima pagada. COMPRA DE CALL
El vendedor de una opción Call tendrá pérdidas o ganancias, en forma simétrica a la que vimos para el comprador. Así, las pérdidas pueden ser ilimitadas, si el precio de la acción cotiza por encima de $5,38; la ganancia máxima se reduce a la prima cobrada de $0,38 por acción y el punto de equilibrio será también en $5,38. VENTA DE CALL
A continuación desarrollamos algunas estrategias que puede realizar un inversor, de acuerdo a su perfil y a sus expectativas sobre la evolución del mercado. ESPECULACIÓN La especulación con opciones es similar a la que podemos realizar con cualquier otro activo financiero, simplemente compramos o vendemos una opción con la esperanza de que el precio suba o baje para poder venderla o comprarla después, realizando una ganancia. Podemos citar algunas estrategias que pueden realizarse con este fin:
COBERTURA Algunas estrategias que pueden realizarse buscando cobertura:
El inversor con esta estrategia limita las ganancias cuando la acción sube, pues existirán posibilidades de que le asignen un ejercicio, pero no las pérdidas que pueden llegar a ser igual al valor de compra de acción menos prima cobrada (en el caso de que la acción llegue a valer cero); lo cual es coherente con los planes del inversor, que según planteamos, no deseaba desprenderse de su cartera. ARBITRAJE Tal como se expuso al tratar los futuros, el arbitraje se realiza para aprovechar desequilibrios que pueden aparecer en el mercado, obteniendo un beneficio asegurado. Puede realizarse arbitraje entre acciones y opciones de compra. Supongamos que la cotización de una acción es de $100.- y que una opción de compra sobre la misma con precio de ejercicio $90.-, cotice a $5.-. El arbitraje funcionaría de la siguiente forma: Debido a ello, el precio del call al vencimiento debe ser igual al valor spot de la acción menos el precio de ejercicio, ya que si el mercado se separa de ese precio aparecerán oportunidades de arbitraje. Como es lógico, estas oportunidades apenas aparecen.
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