Definición Las acciones son instrumentos financieros que representan la mínima fracción en la que se divide el capital de determinadas empresas. Los inversores, o quienes las adquieren, son propietarios de una parte del capital de la compañía y participan de las ganancias potenciales, compartiendo también el riesgo inherente a las operaciones realizadas. Los accionistas tienen derecho a la percepción de dividendos (en efectivo o en acciones), los cuales representan la participación proporcional en las ganancias obtenidas por la empresa. Para que exista esta distribución de utilidades, es necesaria la decisión previa en ese sentido de la Asamblea de Accionistas. El Mercado de Valores es el ámbito en el cual los inversores pueden comprar y vender acciones, operaciones éstas que deben canalizarse a través de alguna de las Sociedades de Bolsa que actúan en él. Existen diferentes tipos de acciones, dependiendo del criterio que se utilice para realizar la clasificación; los más conocidos son los siguientes:
El precio de las acciones en la Bolsa se denomina cotización. La cotización de un valor representa el consenso entre el comprador (demanda) y el vendedor (oferta). Dicho acuerdo está influido por todos los datos objetivos conocidos por el mercado en cada momento, pero sobre todo por factores subjetivos (psicología y comportamiento de los especuladores a corto plazo). La variación en el precio diario de una acción se llama volatilidad. Las acciones que sufren grandes cambios en su precio en el mismo día o de un día para el otro, generalmente pertenecen a sectores con gran potencial de desarrollo o sujetos a factores estacionales. En cambio, las acciones poco volátiles pertenecen a sectores de incremento gradual y se observa en ellas una variación muy baja en su precio diario. DECISIONES CORPORATIVAS QUE AFECTAN LA COTIZACIÓN DE ACCIONES: La forma en que las empresas deciden pagar los dividendos, ya sea en efectivo o en acciones, afecta la cotización de sus títulos en el Mercado. Lo mismo ocurre en caso de decidir alguna modificación con respecto a la cantidad de acciones en circulación. Dividendos en Efectivo: una compañía puede anunciar su decisión de distribución de dividendos en efectivo, expresándolo como un porcentaje del valor nominal de las acciones o como un importe fijo por acción. Al conocerse en el Mercado el pago del próximo dividendo en efectivo es relevante considerar el corte de cupón, que consiste en separar de la acción el derecho a dividendo. El día del corte, la acción se desdobla en dos; por un lado, queda la acción ex-cupón o sin derecho a dividendo y, por el otro, el cupón propiamente dicho, que es el que otorga el mencionado derecho. Por lo tanto, cuando se compra una acción, es importante saber si se está comprando una acción con cupón adherido o no. El precio de la acción ex-cupón será menor al del día anterior, dicha reducción corresponde al importe del dividendo que se pagó. Dividendos en Acciones: cuando una empresa decide pagar en acciones un dividendo, en realidad, lo que está haciendo es capitalizar resultados. No se modifica el patrimonio, pero se incrementa el número de acciones en circulación, lo que repercute directamente en su cotización, ya que el precio en el mercado disminuye en la proporción de incremento de las acciones. Cuando una acción paga dividendos en acciones, su precio se ajusta, pero esa disminución no significa una caída de valor, sino sólo un ajuste neutro para el inversor, porque, en caso de comprarlas, recibiría más acciones y el valor total sería el mismo. Emisión de nuevas Acciones: cuando la empresa decide ampliar su capital, puede emitir nuevas acciones con las cuales obtendrá el ingreso de nuevos fondos. Los accionistas ya existentes tendrán derecho de preferencia en la suscripción de las nuevas acciones antes de que lo hagan nuevos inversores. Al haber más acciones en circulación, el precio al cual cotizan en el mercado tiende a disminuir. Split: esta decisión se ejecuta cuando la empresa decide cambiar el valor nominal de las acciones emitidas; es decir, alterar la cantidad de títulos en circulación, sin modificar el patrimonio ni el capital de la empresa. Si se decide un Split de 2 x 1, esto implica que se duplicará la cantidad de acciones, manteniendo todos los demás parámetros sin cambios. El objetivo de esta decisión corporativa es ajustar el precio de la acción a un valor coherente, que permita su adquisición por parte de todo tipo de inversores. REPRESENTACIÓN GRÁFICA: Durante cada jornada de negociación de las acciones de las empresas en el mercado, según la oferta y la demanda que existe de cada título, la cotización se mueve al alza o a la baja, marcando diferentes precios a lo largo de la jornada. Para resumir estos movimientos en un gráfico, se emplean varias cotizaciones: la de apertura, que es la cotización con la que abre el mercado a la mañana; la máxima y la mínima, que son los niveles máximos y mínimos a los que llega la cotización durante toda la sesión y la de cierre, que es la última cotización con la que cierra el mercado.
Estas cotizaciones se representan gráficamente mediante una pequeña línea vertical, cuyo extremo superior es la cotización máxima y cuyo extremo inferior es la cotización mínima. La cotización de cierre se representa mediante una corta línea horizontal a la derecha de línea vertical. En algunos gráficos también se incluye la cotización de apertura que se representa con una pequeña línea horizontal a la izquierda de la línea vertical. En los gráficos más sencillos, en los que se representa una sola cotización por sesión, siempre aparece la cotización de cierre. Si bien las cotizaciones son subjetivas y están determinadas por las expectativas de los participantes de los Mercados de Valores, es posible llegar a estimar cuál sería el valor de las acciones y su evolución en el futuro, y obtener así un elemento adicional para decidir en qué títulos invertir. Para realizar dicha estimación, existen diversos índices o ratios, cuya principal utilidad es calificar el estado de una empresa para seleccionar con seguridad buenas alternativas de inversión. Algunos índices se calculan sobre la base de datos fundamentales , referidos a los negocios de la compañía, utilizando información económico-financiera, interna y externa para analizar el comportamiento de la cotización de un título, mientras que otros son puramente técnicos o estadísticos y hacen hincapié en la evolución de la cotización de las acciones de una empresa a lo largo de un período de tiempo, utilizando gráficos ilustrativos de evoluciones y tendencias. En el primer caso, se hace uso de lo que se conoce como análisis fundamental, mientras que, en el segundo, se utiliza el denominado análisis técnico. Una combinación de ambos puede brindar, por un lado, la visión de mediano y largo plazo de la compañía, determinando en qué activos invertir y, por el otro, el momento oportuno para realizar la inversión. 1 - ANÁLISIS FUNDAMENTAL: Es el estudio pormenorizado de toda la información disponible en el mercado acerca de una compañía, para obtener una valoración objetiva de la misma. La idea central de este análisis es que el valor de un título viene determinado por el valor actual de los ingresos que aportará a sus accionistas en el futuro, y que su cotización tenderá a dicho importe. Además, se da por cierto que el mercado es eficiente, esto es, que las cotizaciones recogen toda la información disponible en cada momento. Generalmente, se lo emplea para tomar decisiones de inversión a mediano y largo plazo. Para realizar el análisis fundamental, se recurre a métodos basados en el valor patrimonial y a otros basados en ratios bursátiles. 1. 1- MÉTODOS BASADOS EN EL VALOR PATRIMONIAL: Consideran que el valor de una empresa radica fundamentalmente en su balance. Son métodos estáticos, que no contemplan la posible evolución de las cifras contenidas en el balance, el valor temporal del dinero ni otros factores endógenos de la compañía que puedan llegar a afectar su situación económica. Los más usuales son los siguientes: Valor Contable o valor en libros: es el valor de los recursos propios que aparecen en el balance, o sea, la diferencia entre el activo y el pasivo. De este concepto, surge el valor contable teórico de una acción, también llamado Valor Patrimonial Proporcional, que resulta de dividir el Patrimonio Neto de la empresa por el número de acciones ordinarias emitidas. Es muy difícil que el valor contable coincida con el valor de mercado o cotización; entre otras razones, porque el valor de los activos en la actualidad (valor de mercado) suele ser distinto del precio al que se compraron (valor en libros). Valor Contable Ajustado: consiste en valorar cada una de las partidas del balance a su precio de mercado. La diferencia entre el valor de mercado del activo y el del pasivo dará el valor contable ajustado, a través del cual se trata de salvar el inconveniente de aplicar criterios exclusivamente contables en la valoración. Valor de Liquidación: es el valor de una empresa en caso de liquidación; es decir, si se venden sus activos y se cancelan sus deudas. Se calcula deduciendo del patrimonio neto ajustado los gastos de liquidación del negocio (indemnizaciones a empleados, gastos legales, gastos fiscales y otros gastos propios de la liquidación). Siempre representa el valor mínimo de la empresa, ya que normalmente el valor de ésta, suponiendo su continuidad, es superior a su valor de liquidación. 1. 2- MÉTODOS BASADOS EN RATIOS BURSÁTILES: A diferencia de lo visto anteriormente, estos métodos se basan en la evolución de los resultados de la compañía. Tratan de determinar el valor de la empresa a través de la estimación de su rentabilidad futura. Entre ellos, se pueden mencionar: Beneficio por Acción (earning per share): representa cuánto le corresponde a cada acción de las utilidades de la compañía. Se calcula dividiendo el monto de las utilidades por la cantidad de acciones emitidas. Un beneficio por acción creciente en el tiempo es un indicador de expectativas favorables de crecimiento de las ganancias de la empresa en el futuro. Valor de los Beneficios: conocido como PER (price earning ratio), también llamado ratio Precio-Beneficio, indica el número de veces que el beneficio neto está contenido en el precio de la acción. Resulta de dividir la cotización por el beneficio neto correspondiente a cada acción en el ejercicio (Beneficio por Acción). Para calcular el PER se utiliza habitualmente el beneficio esperado del año en curso, aunque es frecuente calcularlo también con el último beneficio publicado.
El valor de las acciones se obtiene multiplicando el beneficio por acción esperado por el PER de la acción:
Si el PER calculado fuese de $15 y esperamos que el beneficio por acción sea de $10, el valor estimado de la acción sería de: Precio = 15 x 10= 150. Por lo tanto, si la acción cotizase a menos de $150 en el mercado, sería de esperar que, de acuerdo a los fundamentos de este análisis, la misma aumente su cotización en el mediano plazo. Dividendos por Acción: es el monto de los dividendos en efectivo que decide pagar la compañía dividido por la cantidad de acciones. Analizar la evolución de este indicador permite estimar los futuros dividendos que pueden llegar a distribuirse entre los accionistas. Realizando el cociente entre el Dividendo por Acción y la cotización de la misma, se determina cuál es la proporción recuperada de la inversión inicial mediante el pago de los dividendos en efectivo, indicador conocido como Dividend Yield. Ventas por Acción: es el importe de las ventas de la compañía que le corresponde a una acción. Surge de dividir el importe del total de las ventas de un periodo por la cantidad de acciones. Puede utilizarse como estimador de futuros ingresos para el accionista, ya sea en un incremento de los dividendos, como en una apreciación del título en el mercado. Capitalización Bursátil: representa la valuación que hace el mercado de una empresa. Surge de multiplicar la cantidad de acciones en circulación que componen el capital de una sociedad por el precio de cotización de las mismas. Referido a un mercado, representa el valor de la totalidad de las acciones autorizadas a cotizar, su importe surge de la sumatoria de los valores que corresponden individualmente a todas las sociedades cotizantes. 2 - ANÁLISIS TÉCNICO: A diferencia del fundamental, este análisis sirve para realizar estimaciones de las tendencias de los precios de las acciones en el corto plazo, y así tomar decisiones acertadas de compra o venta. Para ello, se realizan estudios de los movimientos del mercado mediante el uso de gráficos. Las variables esenciales que se tienen en cuenta son la evolución del precio y el volumen negociado, cumpliendo con la premisa de que las series tienen un comportamiento repetitivo en el tiempo. A continuación, se introducirán algunos conceptos básicos que se utilizan en este análisis. CONCEPTOS BÁSICOS: Dentro del gráfico de evolución de la cotización de una acción o de un índice pueden trazarse diferentes líneas que tienen distintos significados, de acuerdo al análisis técnico. Soporte: es la línea recta que se traza al nivel de cotización mínima de una evolución descendente de precios. En términos bursátiles, se lo define como el nivel de cotización que dentro de una caída de precios concentra la suficiente demanda de títulos para contener ese descenso e inducir un desplazamiento alcista. Una ruptura hacia abajo de un soporte significa un agotamiento de la demanda para ese nivel de precios y deja abierto el camino hacia mayores bajas en el futuro. Resistencia: es la línea recta que se traza al nivel de cotización máxima de una evolución ascendente de precios. En términos bursátiles, se la define como el nivel de cotización que dentro de una subida de precios concentra la suficiente oferta de títulos para contener ese aumento e inducir un desplazamiento bajista. Una ruptura hacia arriba de una resistencia significa un agotamiento de la oferta para ese nivel de precios y deja abierto el camino hacia mayores alzas en el futuro. La estabilidad de estas figuras se evalúa en función del volumen de títulos negociados en ese nivel de cotización. En consecuencia, cuanto mayor sea el volumen operado en torno al nivel de soporte o de resistencia, mayor será su significación futura.
Tendencia: es la línea recta que se construye uniendo al menos dos puntos, con la intención de describir la dirección en que se mueve el mercado. De acuerdo a la evolución de los precios, ésta puede ser alcista o bajista.
La cotización de determinada acción es uno de los datos que hay que tener en cuenta en el momento de optar por una inversión. Sin embargo, para tomar una decisión fundamentada, también se deberían analizar otras cuestiones. Entre los principales factores por considerar se pueden citar los siguientes: Sector de la empresa: es importante conocer cuál es el sector económico en el que se desenvuelve la compañía y considerar sus posibilidades de desarrollo y de crecimiento. Situación patrimonial y financiera: para tener un conocimiento sobre este aspecto, se puede analizar la información contenida en los balances de la compañía. Su estado patrimonial es una herramienta eficaz para inducir su actual grado de solvencia y liquidez, mientras que los resultados obtenidos pueden llegar a ser un indicador adecuado de su performance en la generación de utilidades. Volumen Negociado: representa la cantidad de acciones negociadas por una empresa. Es significativo tener una noción del mismo, ya que puede haber títulos de empresas que resulten económicamente atractivas, pero que, al tener poco volumen negociable, no tengan una cotización diaria, lo que priva al inversor de la posibilidad de obtener una liquidez inmediata. Proximidad de presentación de balances trimestrales: las compañías cuyas acciones cotizan en alguno de los Mercados de Valores tienen la obligación de presentar trimestralmente sus Estados Contables. Cuando se aproxima el plazo de presentación de balances, los analistas comienzan a realizar pronósticos y estimaciones de los posibles resultados a obtener. La divulgación de estos análisis influye en las expectativas del mercado, lo que repercute en la cotización de las acciones. Fusiones/Adquisiciones: habitualmente se realizan grandes operaciones sobre los paquetes accionarios de las compañías, a través de la generación de importantes casos de fusiones y adquisiciones entre ellas. Conocer la existencia de estos acontecimientos antes de que ocurran, permite aprovechar oportunidades en la valorización de determinada acción, fruto de estas operaciones. El rendimiento de una acción se calcula por la variación del precio que ésta haya experimentado en un período de tiempo, generalmente un año. Debería tenerse en cuenta para su cálculo si esa acción pagó dividendos en efectivo durante ese período; en ese caso, el precio de la acción debe ser corregido por este efecto, es decir que para determinar el rendimiento real debe sumarse el dividendo en efectivo. Por ejemplo: si en una fecha determinada se adquirió una acción a $15, durante la tenencia de la misma se percibió un dividendo de $2 y, al finalizar el período de un año, la cotización asciende a $14, el rendimiento se calcula de la siguiente manera:
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